Voy a reunirme con lo inevitable
busco un pretexto para decir que no...
quiero seguir recorriendo el camino,
pero hoy mi destino no es negociable
Las estrellas guían a mi inquilino
mi cuerpo ya no será habitable
veo la Luna esperando a que me hable
Yo, no me resigno a aceptar mi sino
Ojos que no ven, sentidos dormidos
gritos que se ahogan en la inmensidad
llantos pobres no me harán cumplidos
Morada del cuerpo, es ataúd
y el espíritu fluye en libertad
al sonido lejano de un laúd...
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